Capitulo 4: La protectora.
La mirada sutil de Rem se hacía más perceptiva.
Además de ver a Danny y a Sam, intentaba advertir quien era aquella entidad que al igual que ella, vigilaba a los dos chicos.
Mientras tanto, Danny trataba de pensar en una manera de decirle la verdad a Sam.
Lentamente acercó su mano a la de ella y la entrelazó.
Ella le miró extrañada.
-Sam
-dijo tomando una de sus mejillas con la otra mano- realmente necesito decirte algo.
Ella se ruborizó pero su mirada lució entristecida.
Presentía que algo estaba realmente mal.
-Esto es muy difícil de decir- dijo Danny dudando.
-Danny
-dijo Sam contemplando su rostro con el ceño fruncido ante lo que él iba a decir.
- ¿Sabes que eres muy importante para mí, verdad?- preguntó el chico desviando la mirada hacia los arboles.
La pregunta del chico le tomo por sorpresa. Ella sabía que él era muy importante para ella, sin embargo nunca pensó que era reciproco. O al menos nunca pensó que preguntaría agregando muy.
El anhelo de aquellas palabras tan deseadas seguía entre el aliento acelerado de Sam.
-L-lo sé.- dijo ella sintiendo el ardor en su pecho- No podía esperar más, de una preocupación tan desmedida por parte de mi mejor amigo.
Ese comentario le calmó un poco. Aún podía controlarse.
-Pero lo que no sabes es que eres más importante que Tucker
- respondió Danny casi en un suspiró de rendición.
La mirada de Sam se desencajó por completo.
Era una verdad inminente. Estaba segura que jamás escucharía esas palabras en toda su vida.
¿Que demonios estaba pasando?
Su corazón pasaba de ser ligero como las plumas a pesado y ardiente como los carbones de una chimenea de una cabaña en medio de la nieve.
-Yo
-dijo la joven carente de palabras, al borde de la completa perdición.
-No digas nada- dijo Danny sonriendo amablemente mientras la callaba al colocar uno de sus dedos sobre los mullidos labios violetas de la chica.- No hace falta que lo digas por que yo lo sé todo.
Un extraño sentimiento de miedo se apoderó de Rem al oír sus palabras mientras buscaba al otro intruso.
lo sé todo. ¿Lo sabía todo?
¿Qué era eso que él sabía? Si el no sabía nada. Nunca lo había hecho
iba en contra de su naturaleza. Entonces, ¿Cómo es que esas palabras sonaban con tanta firmeza?
No había lógica alguna que lo esclareciera. Aquello le tomaba por sorpresa.
Una sonrisa llena de paz se mostró en la cara del joven.
-Yo, Sam
- dijo ruborizándose yo te q
Rem se quedó atónita. No podía creerlo. Estaba apunto decírselo.
-¡NO!- gritó llena de ira- ¡Maldito! ¡Como te atreves! ¡Esas palabras no puedes decírselas!
Tenía que detenerlo. No podía mirar como el plan se venía abajo. Pero no podía acercarse y hacer una intromisión inoportuna alegando inocencia. Sería algo muy obvio.
Sus hermosas manos se retorcían de coraje e impotencia.
Pero de repente, se percató de que algo se acercaba.
-Yo te q
- dijo el chico cuando un misil buscador de energía fantasma se acercó a él a gran velocidad.
Tomó a Sam rápidamente y apenas tuvieron suerte de esquivarlo.
-Vaya- dijo una voz lúgubre y calculadora- Aún en ese estado, eres capaz de esquivar mis ataques.
Rem (que seguía viendo entre los árboles) suspiró aliviada mientras se dejaba caer en una rama del árbol. Aquello había sido interrumpido apropiadamente en el momento justo.
-Pero no te será sencillo la próxima vez- continuó el fantasma mientras le apuntaba con su mano. (La cual tenía un flameante mini-lanzamisiles nuevo)
-No estés tan seguro- dijo Danny mientras fanfarroneaba al poner su mítica pose de transformación.
Dos aros de luz blanca se formaron alrededor de su cadera y repasaron su cuerpo mostrando el traje negro que le caracterizaba.
Phantom había regresado pero antes de atacar (o decir uno de sus sarcásticos comentarios de batalla) se doblegó ante un intenso dolor que le hizo des-transformarse.
Una mueca de horror se formó en los labios de Rem al observar como se doblegaba y como Sam se acercaba para asistirlo.
-Idiota- dijo Rem llena de furia. Has llegado agotado toda tu energía por venir hasta acá.
Una risa malévola fue entonada por Skulker al ver el lamentable suceso.
-Y con este golpe de gracia te mando a ti y tu novia al otro mundo- dijo Skulker liberando los misiles.
-No tan rápido, Skulkie.- dijo Rem apareciendo ante él con una mano extendida.
Con un movimiento los hizo explotar.
Skulker estaba sorprendido.
¿Qué hacia ella ahí?
-Rem
- pronunció Skulker.- ¿Qué demonios haces aquí?
-¡Chica gótica!- gritó a Sam- Protege a Danny.
-¡Rem!- dijo Danny.
-¿La conoces?- preguntó Sam que intentaba sostener al chico.
-Que bien que estas consiente Danny. Así podrás escucharme. No te preocupes, yo me encargaré de él.- dijo Rem con una mano en la cadera.
-¡A un lado, niña! gritó Skulker que atacaba con una cuchilla alargada a Rem. Este no es asunto tuyo.
-Na, na, na- dijo la chica golpeándolo con una poderosa patada. Nada de juegos sucios, Skulkie.
Tras esto, el androide se perdió en la parte profunda del bosque.
-Cuida de él- sonrió Rem antes de perseguir a Skulker.
Ya en la parte boscosa, Skulker se levantaba de entre el musgo.
Mientras lo hacía, se percató de que la presencia de Rem estaba en la zona.
-Me es interesante ver como procuras de él. Tus expresiones cuando ríe, o se encuentra en peligro. Me parecen deleitables- decía al quitar el musgo que tenía encima- Me pregunto cuan dulce será ver tu rostro cuando me encargué de él.
-Acércate a él y no podrás contarlo a nadie.- dijo Rem azotando a Skulker en un roble.
-De todas las personas que conozco y que lo conocen- tú eres la última que esperaba que lo protegieras.-sonrío perversamente el androide.-Es curioso, pero ¿Cuántos años han pasado? ¿Cuarenta?-
Rem se mordió el labio y tomó a Skulker del cuello.
-Han pasado treinta pero es algo que a ti no te concierne-dijo enfurecida.
-¡Vaya! Cómo pasan los años, ¿verdad? ¿Acaso lo has olvido? Parece que tan solo hubiese sido ayer que su incompetencia causo tu dece-e
- dijo él siendo callado por un estrujón en el cuello.
Rem empezó a reírse de una manera perturbadora.
Se tapó la boca y dejó de reír.
-Puede que tengas razón. Pero lo que yo haga a ti te tiene sin cuidado. Escúchame bien Skulker, -dijo apretándolo más fuerte-si te place tómalo con una advertencia amigable pero en lo personal sugiero que lo tomes más como una amenaza
No interfieras. Por tu bien y por el mío, no intervengas o me veré forzada a desparecerte.
-¡T-Tú no puedes hacer eso
!-balbuceó con un hilo de aire.- ¡Tu señor haría lo mismo contigo!
-Puedo y si es necesario lo haré- dijo tranquilamente- He esperado tanto este momento que no dejaré que pase ante mis ojos. Si alguien intenta interferir, no me interesa eliminarlo. Aún si mi señor me elimina, tendré la seguridad que me he deshecho de aquello que no me ha dejado descansar desde mi deceso. Por eso te recomiendo que no me tientes.
Poco a poco, aflojó su mano y dejó a Skulker en libertad.
-Ahora vete-murmuró ella dándole la espalda.
-Me iré- respondió él, recobrando el aliento- Pero antes déjame preguntarte
¿Podrás descansar una que te hayas deshecho de él?
Ella no respondió a sus palabras.
-Lo intuía-dijo Skulker con una sonrisa- Buena suerte.
Tras decir esto, se marchó volando y se perdió en la distancia.
Sin embargo sus palabras pesaron en la mente de Rem.
Empezó a caminar de regreso a la mansión.
El viento soplaba con una esencia de tristeza y dolor que helaba el alma.
Skulker tenía razón.
¿Podría descansar finalmente?
El sentimiento había sido el mismo desde que el incidente pasó.
Rabia. Dolor. Desesperanza. Tristeza.
No habían cambiado casi nada y ellos le habían otorgado la fuerza para seguir adelante.
¿Que haría cuando todo esto acabará?
¿Seguiría como si nada hubiese ocurrido o simplemente le pediría a su señor que acabará con su existencia?
La confusión se apoderaba cada vez más de ella junto con el miedo.
¿Era su dolor lo suficientemente fuerte como para seguir con todo esto?
Cabizbaja y sumida en la desesperación llegó a la mansión.
Levantó el rostro y miró a Danny mientras sonreía.
¿Había necesidad de hacer todo esto?
Es decir. El chico era una adorable persona con una gran personalidad. Heroico, amable, independiente, atento y un tanto despistado.
Solo de verle, todo su rencor había desaparecido.
Una sonrisa tierna se fijó en sus labios.
Probablemente ella había estado exagerando todo este tiempo.
Luego pudo observar una mirada atenta de Sam y una sonrisa jovial en el rostro de Danny.
Y como si le hubieran enterrado un puñal en la espalda, recordó la agonía.
Todos esos sentimientos explotaron dentro de ella nuevamente.
Cerrando sus puños, golpeó con fuerza los árboles que estaban a su alrededor.
-¿Cómo era posible... -se dijo llevada por la rabia y deshaciendo sus puños en los árboles-
que todo lo que habían pasado juntos se le hubieran olvidado?
Lagrimas abundantes se deslizaron de debajo del casco de la chica y sus nudillos deshechos y ensangrentados se retorcieron de ira.
-Es necesario, -murmuró- es vital. Lo que hizo no se quedará así.
Espero un momento para tranquilizarse y volver con Danny.
Voló al balcón calladamente, y se sentó en el barandal.
-Ya
me deshice de Skulker dijo sin ánimos la chica
Danny y Sam pararon de reír. Ella le miró con desaprobación y él notó la tristeza en sus labios.
-¿Te pasa algo, Rem?- preguntó Danny acercándose con preocupación.
-No me pasa nada-dijo alejándose de él, resbalando del barandal.
-¡Cuidado!-dijo Danny tomándola de una mano mientras la subía. Ya en el balcón sus ojos se fijaron en las horribles heridas de sus nudillos. -¿Estás bien? ¿Te heriste peleando?
-No
-dijo la chica desviando el rostro.
Sam frunció el ceño.
Rem sonrió al mirar el gesto de la gótica
-Enserio. Debes tener más cuidado al luchar
-
Antes de terminar Danny se desvaneció y Rem lo recibió en sus brazos.
-Mira quien lo dice.-dijo Rem sonriendo a Danny- El chico que no puede luchar y que no se puede mantener en pie. Sam
¿Estaría bien que me llevará a Danny? Ya ha pasado bastante tiempo y debe de descansar.
-¿Por qué me preguntas? Aún no confió en ti. Ni siquiera se quien eres ni cuales son tus intenciones.-respondió la chica con desdén.
Rem rió un poco.
-No podía esperar menos de ti. Pero no te preocupes-dijo subiendo a Danny a su espalda- lo protegeré como si lo estuvieses protegiendo tú. Eso tenlo por seguro.
Sam calló con una poca grata expresión.
-¿Nada que objetar?-dijo Rem sonriendo a Sam- Entonces debemos partir.
-¡Escúchame bien!- gritó Sam- Si mañana no está en la escuela, no pararé hasta encontrarte. ¿Me escuchaste?
-¡Ah, Sam! Tan persistente como siempre. Dejará de conocerte tan bien, jovencita.- dijo Rem chasqueando sus dedos y desapareciendo con Danny.
El chico abrió los ojos y lo primero que vio fue a la chica velando por él.
Estaban en su cuarto.
-Tonto- dijo Rem a Danny.
-¿Uhm?- pronunció algo débil el joven.
-Usaste toda tu energía para llegar a Wisconsin.-dijo seria- Y luego intentaste transformarte otra vez. Realmente eres un tonto.
Danny la miró.
-Pero yo
debía ver a Sam-
-Lo sé y no lo discuto. Sin embargo, si me hubieses pedido que te llevara, nos hubiéramos evitado tantos problemas. Si no te hubiera buscado quien sabe que te hubiera ocurrido peleando con Skulker.-
-Que bueno que estabas ahí, entonces.-dijo el chico sonriendo cálidamente con gratitud.
-Si
Ahora que tú has despertado más interés en la zona fantasma tendré que protegerte hasta que recobres tu poder completamente-dijo ella tomando asiento en la cama.
-Muchas gracias-respondió Danny volviendo a cerrar los ojos.
Danny se había dormido de nueva cuenta y Rem lo miraba con un extraño sentimiento de culpabilidad.
¿Gracias? Se preguntó.
Que vació se siente
cuando sabes la verdad.
Pero ya no hay marcha atrás. La decisión esta tomada.
Lo protegerá hasta que el oscuro día llegué.
Nadie lo podrá dañar y dará todo por protegerlo.
Protegerlo de todo para que tan solo ella pueda hacerle daño.














Comments